“El Frente” de Martin Ritt

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the front woody allen Pictures, Images and PhotosTal vez un poco a contracorriente de los títulos que este film ha recibido en español (“El Testaferro”, “La Tapadera”) he decidido colocar aquí uno que se adapta más, a mi entender, al sentido del título original en sí. Además de ser una fiel traducción del mismo. El Título original del film estrenado en 1976 en Estados Unidos es “The Front”.
El mismo es protagonizado por Woody Allen. El tal señor que en esta ocasión, ya habiendo oficiado como director, humorista y músico en varios otros lugares acepta poner su piel y su cara en este proyecto.
Por su parte, Martin Ritt es un director que venía trabajando hacía ya unos buenos años tanto en cine como teatro y televisión. Respecto a su filmografía (bastante extensa y productiva, por cierto) puedo decir que solo vi una muy buena película suya anterior llamada Hud. La misma nos presentaba un drama familiar (de esos que no pocas veces se dan cuando cuestiones referidas a herencias y propiedades surgen en forma conflictiva en una familia) encabezada por la actuación de un excelente (¡y terrible!) Paul Newman.
Ritt se caracterizó por tratar y retratar temáticas sociales y dramáticas, problemas realistas del acontecer cotidiano. No es casual que junto a su nombre podamos leer un adjetivo anglosajón como el de “Blacklisted”. Este último se refiere a que el tal señor, a principios de los años 50 en un Estados Unidos convulso y en plena guerra fría había sido colocado (junto a muchos artistas y trabajadores ya sea de teatro, cine o televisión) en una “Lista Negra”. Pues, Blacklist sería tal cosa.
Él no había sido el único que “padeció los tiempos del Comité de Acciones Antinorteamericanas. Pues, este Comité, liderado por el General McCarthy (no es casual que a este período histórico de los Estados Unidos se lo haya llamado “Macarthismo”), que se dedicaba fundamentalmente a “enlistar” a comunistas o simpatizantes de; llevó a que muchos de los nombres que se manejarán entre sus oficinas no pudieran trabajar. Hay algunos casos bien conocidos de tal cosa; uno es el de Chaplin (que se iría a Inglaterra) o Arthur Miller. También podríamos mencionar al guionista de Espartacoy al director de la, para mí, mejor película bélica que he tenido la oportunidad de ver Johnny Cogió Su Fusil; me refiero a  Dalton Trumbo. También Elia Kazan tuvo problemas con el Comité. Y después. Pues parece ser que este director dijo en voz alta el nombre de algún compañero al cual después no le permitieron trabajar (lo cual también llevó a que mucha gente no lo quisiera ni ver posteriormente...).
En fin; otro “Blacklisted”, que si bien no tan conocido aquí importa mucho fue Walter Bernstein, guionista del film que nos ocupa.

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A modo de sinopsis podríamos decir que nos encontramos en un bar con un jovial cajero. El personaje se llama Howard Prince y es representado por Woody Allen.
Habría que decir que, si bien ya en un primer momento lo vemos “jugando” con una moza del lugar (si le da o no dinero) y lanzando algunos de esos enunciados de los cuales sus propios films se atiborran, nos lo encontraremos representando algunas cosas no habitualmente vistas en su performance. De cualquier forma, si alguien creyese que Woody Allen actúa siempre haciendo de sí mismo, aquí estaríamos ante un caso de tal categoría. Además, voy a decir algo tal vez paradójico; pero en ninguna película que yo haya visto de él parece haber estado más parecido físicamente a sí mismo que en esta. ¿? No se preocupen: Yo tampoco entendí.
En fin, el hecho es que este personaje es un simpático flaquito que con un trabajo de no mucha monta y un particular sentido del humor se dedica a hacer cosas como llevar pequeñas apuestas, o pedirle dinero a otros (como a su hermano, quien comentará que no entiende por qué hace eso si él [Howard] siempre fue más inteligente...).
Un día, llegará al lugar donde trabaja un amigo de esta flaquito Howard. Este amigo es un escritor exitoso llamado Alfred Miller (parecido el nombre con el de Arthur ¿no?), con quien se conoce desde hace tiempo. Alfred tiene una propuesta que hacerle. Pues, estamos a principios de los 50 en Estados Unidos y lo han metido en la lista negra. Como tiene una familia y varias responsabilidades de las que hacerse cargo le propondrá a Howard que le presté su firma para poder presentar sus guiones y seguir así, trabajando. Esto a Howard le vendrá bien, pues cobrará una parte de lo que al otro le paguen por lo que (a él le parece muy simple) presentarse y decir “Aquí tienen el guión que escribí”.
Esta será la premisa argumental de la cual parte esta trama realista y basada en hechos reales. Poco a poco iremos viendo como algunas cosas se suceden, algunos problemas surgen y crecen... y veremos como la situación se irá haciendo más sofocante.

En la producción podremos encontrarnos con un par de nombres habituales en las películas de Allen: Jack Rollins y Charles H. Joffe que comparten tal nómina con el propio director (que también fue un “blacklisted”). La fotografía es Michael Chapman (también habitué de Allen por esos años) y en el reparto nos encontraremos con algunos nombres: Michael Murphy, Andrea Marcovicci, Herschel Bernardi y Remak Ramsay. De cualquier forma, es posible que el personaje más recordado del film sea el del obeso Zero Mostel.

La película en términos formales está bien. Ni más ni menos. Tanto la puesta en escena como la fotografía y la música son funcionales a la historia que se pretende contar. La película, más allá de algunos elementos de comedia (seguramente inherentes al tener a Woody Allen ocupando el papel que ocupa en la nómina) podría ser caracterizada, sin miedo a equivocaciones, como sobria y prolija.
No encontraremos en la misma ni grandes virtuosismos, giros frenéticos o carcajadas a más no poder. Esto no quiere decir tampoco que no nos encontremos ante un guión potente y hábil que sabe expresarse. Al mismo, y a pesar de que las otras son superiores, podríamos encontrarle alguna característica común con las películas de István Szabó “Mephisto” y “Coronel Redl.

Este fue un film que se hizo con la intención de dar cuenta, de tener presente y de no olvidar lo que había sucedido en Estados Unidos dos décadas antes. Por eso el mismo consiste, de por sí, en un excelente acercamiento histórico para quien este interesado en saber sobre tal período. Me animaré a decir que es allí donde está su mayor fuerza e importancia. Y me animaré a pensar que es también por esto que Woody Allen quiso protagonizar el film. Propio de un período que no le toco vivir como a la mayoría de los otros nombres que nos encontramos ya sea en el reparto como en otros roles. Blackenlistados.
A su vez, no estará de más mencionar que estos “front”-mans como el que Allen interpreta realmente existieron; y es posible que hayan sido necesarios para la supervivencia de más de uno.

Sobre el film en sí me interesa destacar un par de escenas: Por un lado la escena que (creo/espero) muchos nunca olvidarán y que se centra en Mostel. Por otro, el primer plano de Woody Allen cuando vea desde lejos un velatorio, que es de lo que más presente me ha quedado del film.

En fin. La verdad es que es un film muy recomendable. Muy “típico” en sus formas, pero bastante sólido en sus planteos; que implican una cierta funcionalidad histórica, un aviso y un dar cuenta que no estará de más. Aún más para quien no sepa sobre el Macarthismo. Destacable e imprescindible para quien quiera abordar, estudiar y/o saber más sobre aquel período de Estados Unidos. Muy buena.

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