“Un Tranvía Llamado Deseo” de Elia Kazan

|
Nos encontramos con una película, un clásico de 1951 dirigido en Estados Unidos por Elia Kazan. Kazan fue un gran director de cine que después de haber pisado las tablas (primeramente como actor y después como director) se hizo fama de gran director de actores, lo cual lo llevó a realizar trabajos para la gran pantalla. En esta época era en la que el señor estaba teniendo problemas con el McCarthismo (período conflictivo en Estados Unidos en el cual se había establecido el Comité de Actividades Antinorteamericanas que fue tras bastante gente en aquellos momentos relativamente oscuros [por ejemplo, gracias a tal cosa se llegó a acusar a Chaplin de “Comunista”]).
En fin, hablamos de una película basada en la obra homónima de Tennessee Williams, obra que en un principio se había montado en el teatro con (casi) la totalidad del elenco que vemos en pantalla. ¡Y qué elenco! Por razones “comerciales” cambio la actriz protagonista para la película. Pues, quien interpreta aquí a Blanche DuBois (nuestra protagonista) no es otra que Vivien Leigh (jeje, nada más y nada menos que la inolvidable Scarlett O`Hara de “Lo que El Viento Se Llevó). A su vez tenemos en pantalla a un joven que será más conocido para el público contemporáneo y que a un mismo tiempo se hacía estrella, sex symbol y que entrega no sólo una interpretación inolvidable (y terrorífica, a su forma si se quiere) sino llena de músculos y una violencia inherente a unas máximas capacidades actorales bien explotadas. Me refiero a Marlon Brando.
Y no habría que dejar de tener en cuenta, por un lado, que fue Elia Kazan quien junto a Lee Strasberg fundó el “Actor`s Studio”; sino que además sería junto a él que alcanzaría fama otro joven que ascendió como estrella (y en el imaginario colectivo y fílmico nunca envejeció): James Dean.
Pero más allá de éstas consideraciones debiéramos decir que la película nos sitúa junto a una mujer pregunta por un Tranvía. El mismo tendría como nombre Deseo, pasaría por un Cementerio y terminaría en los Campos Elíseos. Este fugaz prólogo nos podrá dejar pasmaos así como la respuesta que se le da a una mujer: “Si, ahí está el tranvía.” ¡Y realmente se llama “desire”! Jeje

Seguir Leyendo... 


El hecho es que Blanche DuBois se ha de dirigir a la casa de su hermana. Una casa en Nueva Orleans. Una Nueva Orleans muy distinta al mundo del cual nuestra protagonista y su hermana provienen. Ya en una primera secuencia vemos que en un bar con borrachos fuera hay peleas dentro, que casi la atropellan, que la gente habla a gritos y que las mujeres (así también los hombres) no estarán muy bien vestidas, por ejemplo.
Nuestra protagonista, sorprendida por este contexto, llegará así a la casa de su hermana. Su hermana vive en una vecindad con casas y vecinos apelotonados. La poca privacidad, así como un espacio con apenas dos espacios (semi-divididos) serán sorpresa de esta mujer que, a pesar del feliz re encuentro con su hermana no se ha encontrado aún con lo que será la mayor sorpresa del lugar: Su esposo. Este es un musculoso, soberbio y rudo Marlon Brando. Debo decir que, siendo la última película que vi de este señor Apocalypse Now es impresionante ver el físico que el muchacho tenía en su juventud.
Físico que estará complementado a una actitud totalmente autocrática, machista e impulsiva que se expresará mejor con golpes y gritos que con la enunciación de palabras. En fin… ¡el sueño de toda feminista! (jeje).
La chica en cuestión empezará a vivir con ellos, conocerá a un hombre maduro que podría ser un buen candidato para seguir un camino (pues nuestra protagonista enviudó joven y hace poco tiempo vio como se perdía la última propiedad que pertenecía a la familia). A su vez, su hermana estará embarazada y lo que iba a ser una visita más o menos corta (aunque no había una fecha de fin específica) se alargará, bastante dolorosamente si se quiere.

Hay que decir que las actuaciones son todas impresionantes, que cada uno de los actores tiene internalizado y comprendido a su personaje de una forma que hoy nos puede ser bastante sorprendente. Y así, la actuación tanto de Vivien Leigh, como de Marlon Brando, de Kim Hunter (la hermana) o Karl Malden serán bastante impresionantes.
Y bastante lo reconoció la Academia, pues tanto Leigh como Hunter y Malden se llevaron sus premios Oscar. A mejor actriz, mejor actriz y actor de reparto respectivamente. Algo tenía que haber en los métodos y la preparación del Actor`s Studio ¿no? 

Sin embargo tenemos algunas otras cosas relevantes: Primero hemos de decir que nos encontramos en una película biende estudio”. Las locaciones no serán muchas pero la dirección artística del film no dejará por esto de ser bien interesante. A su vez, hay mucho diálogo, lo que junto a las locaciones nos permite entender y pensar que estamos ante una película que viene adaptada de una obra de teatro. Esto no hace que la historia caiga en ningún sentido, ni en términos de ritmo ni de potencia visual. Incluso más, se dice bastante solamente con la imagen y creo que podemos decir que el film llega a generar cierta claustrofobia (lo cual es totalmente lógico con la historia en la cual nos encontramos).

A su vez, se ha de mencionar también tanto a la gran fotografía (hay muchos juegos de luces, y es más, la misma está usada en la historia; ya que, por ejemplo, nuestra protagonista rehuye a estar “demasiado iluminada”) como a la música. Ambas en función de los espacios subjetivos, especialmente el de nuestra protagonista. La extrañeza que su conjunción puede llegar a alcanzar así como su potencia visual-sentimental-dramática-argumental no serán nada menores.

También, estamos ante un buen guión que seguramente provendrá de una buena obra.

Sin embargo, he de reconocer (téngase muy en cuenta que hablo más de medio siglo después del estreno) que me ha chocado algo que, por ejemplo, se le achacaba a Vincent Gallo respecto a Buffalo 66. ¿A qué me refiero? Al egocéntrico (y por mi, a pesar de esto muy admirado) director se le achacaba el pretender cierto realismo con buenas actuaciones y en locaciones reales pero con iluminación artificial (que nada tenía que ver con ese pretendido “realismo”). Aquí, a mi me ha pasado (no es la primera vez, otro ejemplo podría serEl Quinteto de la Muerte”) que me ha chocado un poco el hecho de sentir “tan de estudio” a los lugares vistos. A pesar de que podríamos traer a colación a “Dogville” y preguntarnos si esto, a fin de cuentas, tendrá o no alguna relevancia ¿no?

Por otro lado he de decir que la película me parece buena y muy buena; pero, lamentablemente, no he sido capaz de considerarla-sentirla-vivirla como una “obra maestra”. ¿Le estaré pidiendo mucho? Podría ser…
¡No se me malentienda! La considero una película en extremo valerosa que aborda algunas temáticas bien interesantes y de forma interesante de por sí. He de decir también que me pasó de sentirme incómodo por esa claustrofobia progresiva... A su vez, tenemos los vapores de una sexualidad pseudo-incestuosa que hacen mella en una película que, justamente, en su momento fue un boom en tal sentido.

¿A qué me refiero? A que uno de los grandes méritos de la película y la obra fue abordar la sexualidad de forma tan directa y tanpoco metaforizada”. O sea, no estaría mal recordar lo que Buñuel llegaba a causar bastantes líos con “ese cierto abordaje de la sexualidad” que hacía en cines. Incluso, Viridiana que tanto revuelo causó, es una película de 1961 (¡diez años después!).
En fin, lo que quiero decir (y frente a lo cual me he de declarar un inepto simplemente por la perspectiva y el momento histórico en el cual abordo el film) es que ésta película tuvo mucha importancia en el tratamiento de la sexualidad. Es más, sólo se censuraron dos cosas. Una, muy relevante sobre el final (muy relevante a mi entender, pese a que el efecto de contundencia que el film logra es muy fuerte [aunque creo que con el otro lo hubiese sido más]) y otra sobre el marido hace años muerto de nuestra protagonista.

Por otro lado, creo que ésta película se destaca por el nivel del drama que trata (y en esto está incluido el cómo lo hace) y porque es una de esas películas que logra abordar (a mi entender) de forma maestra algo de esas relaciones muchas veces tratadas en el cine (aunque no demasiadas con el suficiente cuidado) correspondientes al cine y a la locura.

Sin decir más diré que les recomiendo el film. A pesar de ello no la considero, necesariamente, una película imprescindible pero sí muy interesante y que, a pesar de los elementos señalados considero que aparecerá como muy actual ante los ojos del espectador (del avisado y enterado, al menos).

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Qué opinas?