“Novecento” de Bernardo Bertolucci

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Con este film nos encontramos ante una superproducción bastante atípica. Del año 1976, no solo es una película que abarca cincuenta años de la historia de Italia, sino que además tiene en su equipo a una serie de nombres que han de resultar, cuando menos, llamativos. Podemos empezar nombrando a Robert de Niro, quien venía de hacer ¡directamente! la segunda parte de El Padrino” y “Taxi Driver. Coprotagonizando con él nos encontraremos a un joven Gerard Depardieu. Junto a ellos habrá otro actor hollywoodense, “no tan conocido” pero nada desconocido: Donald Sutherland (y, digamos que su papel en el film es muy especial). También podríamos mencionar a la hermosa Dominique Sanda (quien ha trabajado con Bresson, con Vittorio de Sica, o viniendo más acá en tiempos junto a Marcho Bechis en Garage Olimpo), y alviejo padrone” que interpretará un genial Burt Lancaster.
Pero, podríamos decir que, de ser por nombres recién empezamos. Pues, nos encontraremos también con Vittorio Storaro (que ha trabajado con Dario Argento, fotografió junto a Francis Ford Coppola “Apocalypse Now, así como “Flamenco” de Carlos Saura [y la fotografía, es fácil decirlo, es uno de los puntos más altos del film; sino el más alto junto con la música]) a cargo de la fotografía. Con el ya clásico Ennio Morricone (que ha trabajado, entre otros junto a Passolini, Gillo Pentocorvo, Brian de Palma, Almodóvar, Marco Bellochio, clásico indiscutible a la hora de musicalizar spaghetti westerns y que a su vez podemos encontrar en films como Cinema Paradiso) a cargo de la música.
A su vez, hablar de Bertolucci es un tema, pues aquí, oficiando de guionista (junto a Franco Arcalli) y de (ese nombre tan genial que tienen en italiano para la dirección) regista viene de hacer una película que marcó: El Último Tango en París. Además, en su filmografía posterior podemos encontrarnos con películas tales como Los Soñadores (la última, abordando el mayo del 68 desde una perspectiva pseudo-simbólica llena de sexualidad que ha encantado a mucha gente y con la cual el presente film tiene algunas “líneas comunes”), Belleza Robada con Liv Tyler, El Pequeño Buda” o “El Último Emperador.
O sea, se podrá entender que con tanto nombre (a parte yo nunca me ocupo demasiado de la nómina a menos que lo sienta necesario) estamos ante un equipo deelite en una superproducción que, si bien co-producida por más de un país logra ser “muy italiana” (lo cual no quiere decir que deje de lado sus “vicios de internacionalidad”) que tiene una duración (¡ATENTI!) de 316 minutos (cinco horas y cuarto).

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Y bueno, después de impresionarnos porque tanto actor se presente como italo parlante podemos decir que nos encontramos en 1945, en el día de la Liberación (Fin de la Segunda Guerra Mundial). Allí pasaran algunas cosas: un joven soldado cantando se encontrará con una sorpresa, unas campesinas corren a una pareja hasta el punto de clavarles los rastrillos en brazos y piernas, y un joven muchacho se encargará de llevar a punta de rifle a un “padrone” que no parecería que fuese a vivir mucho más tiempo. Este Padrone canoso no es otro que De Niro. Con el joven tendrán un diálogo referido a un tal Olmo y allí la historiarecomenzaráa principios de siglo (literalmente).
Con Burt Lancaster como padrone nos enteraremos que se convierte en abuelo, el mismo día en que el más viejo de los campesinos también lo hace. Han nacido Olmo Dalcò (Depardieu), el campesino y Alfredo Berlinghieri, el de la familia de “padrones”.
Podemos decir que nos encontramos en un ambiente rural donde los campesinos trabajan y los hacendados dominan. Las relaciones entre unos y otros serán muy especiales e irán variando con el tiempo y con las personas.
Podemos decir también que Olmo y Alfredo se harán, ya de niños, amigos; a pesar de que como campesino y padrone no puedan nunca dejar de ser enemigos.
Veremos en la película el devenir de los tiempos, con dos guerras mundiales mediante, con el nacimiento y crecimiento de algunos movimientos ideológicos como ser el fascismo (“los camisas negras”) entre los que encontramos como máximo representante a Sutherland (con un papel muy especial que seguramente nos sea difícil olvidar) y otros como el comunismo.
¡Vapuleada la historia de estos 50 años! Donde no dejará de aparecer “el mundo moderno” ni la cocaína, donde veremos el impacto de otras revoluciones (como la industrial) junto a formas bien llamativas de vivir y manifestar(se) la sexualidad.
Bueno, y es que ahí se encuentra uno de los puntos que hacen del director alguien tan especial.
Déjenme decirles que estamos ante una impresionante adaptación de época con impresionantes puestas en escena. Las mismas que disfrutan de colores y texturas, de detalles excelentemente fotografiados por Storaro.
Las actuaciones también estarán muy bien (aunque no creo que ninguno de los actores este haciendo EL papel de su vida) y que encontrará algunos de los puntos más interesantes en lo que refiere a los movimientos ideológicos.
Sobre el guión no sabría decirles si es bueno o no. En realidad, creo que se puede decir, tranquilamente, que malo no es; pero ¡claro! Tiene esa cualidad de extenso. Y cuando algunos lo afirman, a mí al menos me da para preguntármelo ¿No se podría haber ahorrado algo de metraje?


Otro elemento de la película estará en el tratamiento explícito de la sexualidad (el granero, la escena de epilepsia) pero no sólo; pues no debemos olvidar ese tratamiento “más natural” “más de campo” que se da con la vida y la muerte (en una escena vemos como se abre a un chancho y se le van sacando órganos… ¡y les aseguro que la escena es muy real!; esto podría hacernos acordar al principio del Video de Benny” de Haneke).
Eso sí, quiero señalar una escena que a mi me parece de antología y la llamaré de la siguiente forma: “Cocaína”. Las actuaciones de De Niro y Dominique Sanda son allí y a mi entender, demasiado geniales…

En fin. ¿Entonces qué respecto a la película? Estamos hablando de una película muy imponente y muy interesante, que es una buena película; pero que a mi entender, así como Doctor Zhivago se puede hacer algo larga y pesada (de cualquier forma el film de David Lean tenía, a mi entender, algunos problemas considerables de guión). Creo también que es muy interesante (y tal vez hasta imprescindible) a la hora de conocer historia (y, particularmente la de Italia en la primera mitad del Siglo XX).
También he de decir que mi relación con Bertolucci es algo extraña, pues todas las películas que he visto del señor llaman en extremo mi atención y perduran en mi memoria… O sea, creo que logra tocar algunas fibras… Pero… No lo pienso, ni de lejos, como un gran “contador de historias” y su lenguaje de simbolismo se me hace por momentos ya sea algo confuso, ya sea (incluso) algo fácil… Pero no lo tengo del todo claro (jeje, creo que Bertolucci es uno de los pocos directores sobre el cual no podría lanzar una cierta exclamación natural al pensar en su nombre).
En fin, tomando todas estas cosas en cuenta diré que es una película recomendable, pero que puede ser necesario ver con un interés particular o, al menos, teniendo en cuenta su duración.
No la considero una obra maestra, pero si me saco el sombrero ante la tamaña producción que la misma significa.

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