También conocida como “El Ángel Borracho” hablamos de una película que se conoció en Japón en 1948 con su título original “Yoidore tenshi”.
“El Emperador del Cine” realiza una película donde tendremos como protagonista a un médico dado a la bebida y que vive en el medio de un barrio pobre con varias problemáticas. El está especializado en una de ellas, la misma lleva el nombre de tuberculosis. Veremos cómo atiende a varios pacientes, pero habrá una cierta historia que se empezará a desarrollar con uno, un yakuza conocido en el barrio que llega al doctor aduciendo que tiene una herida debida a un golpe. Esto constituye una mentira que quedará evidenciada cuando el (enojado) doctor le saqué de la mano una bala. Bala que marcará el inicio de una peculiar relación, pues, el doctor sospecha que este otro puede tener tuberculosis.
¡Y es que la vida de yakuza, de mafioso y mujeriego tiene también sus problemas! ¿Cómo encargarse de comer bien? ¿De descansar? ¿De no fumar? ¿De no tomar? Jeje. Se podría afirmar, en un sentido sanitario, que “el crimen no paga”.
En fin. Frente al film nos encontramos con otros elementos llamativos. Pues, que protagonizaría el film Takashi Shimura era algo más o menos sabido. Ese actor “relativamente feo” que protagonizaría esa obra maestra llamada “Vivir” (por no mencionar su papel en “Los 7 Samurais” o el inicio de “Rashomon”) haría aquí (unos años antes, donde ya nos encontramos con un Kurosawa activo) de doctor.
Pero, en el “cast” del film aparecerían cierta sorpresa: Un tal Toshiro Mifune se presentaría para actuar. Habiendo ganado el papel de mafioso automáticamente este hombre que devendría en actor impresionó mucho a Kurosawa. Es el inicio de una fructífera relación cinematográfica (y me atrevo a pensar que, de una gran amistad).
Y es que Mifune, quien había participado en la Guerra (recuerden: hace tres años había finalizado la Segunda Guerra Mundial y era, justamente en Japón, donde un par de bombas con forma de hongo habían explotado) llegó a usar “cierta demacración” allí vívida para componer este papel. Papel que funcionó tan bien que fue ocupando más minutos en el metraje. ¡Incluso Kurosawa se tuvo que ver en la disquisición de sacar minutos del personaje de la versión final del film, para que no desequilibrara al protagonista! Jeje.
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En fin, en lo que a la trama respecta podemos agregar que en la relación (no exenta de humor ni de cierta violencia más propia de una relación amor-odio) entre los dos protagonistas empezarán a haber idas y vueltas. Pero así como seguimos a estos personajes seguimos a la vida de esa comunidad, unida a través de una especie de laguito que ha devenido en basural y en reservorio de enfermedades, en metáfora (y no) de los tiempos que corren.
Algunos problemas se darán cuando un maleante de la mafia local vuelva a los barrios después de salir de la cárcel. Pues, había dejado una mujer (que ahora ayuda al médico en su labor) y nadie sabe muy bien que hará, con qué actitud estará al salir... Solamente diré que “habrá problemas...”
Ya adentrándonos en un análisis de los diferentes aspectos de la película podríamos decir que estamos ante una película que podría considerarse como una especie de mezcla de neorrealismo (estamos a muy poquitos años de “tal movimiento cinematográfico” en Italia) y film noir (tomando, por supuesto, algunos elementos de expresionismo alemán, especialmente en la fotografía). Tenemos actuaciones muy “niponas” con esa expresividad (y esos “saques” típicos del país) propia del cine de Kurosawa en sí, mezclados en una historia que más allá de su enmarcamiento en tiempos y situaciones concretas logra esos vicios de internacionalidad que Kurosawa alcanzaría de forma aún más completa en filmografía posterior (y, también, próxima). De cualquier forma, “¡Ojo al gol!” pues es con este film que el director declararía “Me descubrí a mi mismo”. Para ir llevando ¿no?
En fin, en términos de fotografía, nos encontramos con la labor de Takeo Itô que, como ya he mencionado toma ciertos elementos del expresionismo alemán. Esto sobre todo para algunas secuencias de interiores (algunas nocturnas) que resaltan las emociones y las situaciones de forma inconfundible. Por otro lado, tenemos esos exteriores (y el lago es muy importante) y la confianza de estar ante un film donde no habrá elemento, encuadre o plano que no aporte al mismo. Pienso, por ejemplo en el viento que da sobre el lago, en el tren que se ve pasando desde abajo, anunciando el peligro, en el tumultuoso ruido de la ciudad, etc.
Así también será importante la labor de la música que, diegética por la mayoría de la primera parte del film después se atreverá a elevarse más para hacerse parte (extradiegética) de la totalidad que el film es y construye. A cargo de la misma tenemos a Fumio Hayasaka y también es muy destacable.
El montaje de Akikazu Kono será funcional a la historia y creo que lo que nos puede llamar la atención se refiere, más bien a los pasajes laterales entre escena y escena ya clásicos de Kurosawa.
El guión se lo debemos a Keinosuke Uekusa y a un Akira Kurosawa que se dedicó a investigar para la creación de ésta historia. Historia que de por sí está buena y puede jactarse de tener claridad. Claridad destacable la de Kurosawa fue también la que tuvo al llevarla a la pantalla.
Y es que, más allá de ser un film que puede ser considerado “clásico”, siendo de Kurosawa y en su primer colaboración con Toshiru Mifune tenemos algunos elementos que se destacan de por sí. Por un lado pienso en los elementos simbólicos que Kurosawa usa para contar la historia (ya sea la rosa o el lago, las posiciones corporales o la profundidad de campo), en los atrevidos encuadres (la variación de ángulos que habrá en determinados momentos será impresionante) y ese “expresionismo” dado donde se resaltan emociones ya sea en el maquillaje como en las actuaciones en contrastes o ángulos de cámara.
A ver... Sé que para quien lea esto todo podría estar sonando como “muy técnico”, pero hay que ver la película para poder apreciar la conjunción (y su funcionar tanto emocional como intelectual) en su fuerza. Jeje ¡Y para eso solo queda verla!
En fin. Ya se darán cuenta que este es un film que les recomiendo con ganas.


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