Basada en una de las primeras novelas de Stephen King, con nombre homónimo nos encontramos no sólo con una película propia del mundo de este autor (aunque también de su director) sino que también le encantó al autor de la novela (lo cual podría considerarse ya de por sí un buen indicador).
Carrie es la historia de una adolescente que, ante el “despertar” hormonal ve varios conflictos ya presentes en su propia vida, reavivados de forma extrema. Así, la joven “no muy linda”, de ojos extraños, el “chivo expiatorio” y “freak” del colegio al que concurre se verá casi implosionando gracias a diferentes presiones entre las cuales podríamos enumerar las de sus relaciones sociales (en la high school donde, cuando poco, es una chica muy poco popular) o la convivencia con una madre que adorando a Dios parece haber dejado de lado algunos elementos propios de la “vida mundana” (y humana). Entre estos podemos encontrar el no explicarle a su hija lo que es la menarca o eso que les pasa a las mujeres aproximadamente cada un mes.
En fin, en este panorama (tenemos una escena inicial, a mi entender magistralmente filmada que no quiero “explicar” para que pueda ser apreciada) de burlas, ella (que a fin de cuentas nos llega a caer bien y muy) se encontrará con ciertos elementos paranormales que le complicarán bastante las cosas (aunque no sólo). Pero, bueno, que esto sí lo puedo decir: ¡si está en la tapa del libro!: Carrie se enmpezará a preguntar (y nosotros con ella) si no tiene ciertas capacidades telekineticas (“Telekinesis”: Dícese de la capacidad de poder mover y manipular objetos con la mente).
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Brian de Palma es un director reputado y con fama de perfeccionista. En su carrera (que pegó un gran salto con ésta película, la cual resultó ser un éxito de taquilla en 1976) nos podemos encontrar con películas diferentes, algunas loables y otras tal vez no tanto. Se dice de él que en su primer etapa retomaba los pasos de Hitchcock (cosa que yo no había podido apreciar de forma tan patente como aquí) y también se le ha achacado alguna vez “imitar mucho e inventar poco”. Yo no he visto gran parte de su filmografía, pero me animo a decir que no es tal el caso (aunque comprendería que en determinado momento de su vida el señor éste hubiese estado viviendo con una mirada bastante cariñosa a la taquilla).
Pero sí afirmo que Brian de Palma no se queda en el “imitar mucho”. Lo digo pensando especialmente en su última película: “Redacted” donde se animaba a abordar la realidad de la Guerra de Irak de una forma original y que se presentaba como arriesgada. De hecho, de este riesgo nos habla su recudación en taquilla. Sin embargo, en la película podíamos encontrar un “compromiso” con el hacer y bastante originalidad para el panórama (la vi en un momento donde andaban pululando varias películas actuales, norteámericanas y con un perfil más bien crítico sobre el tema, de entre las cuales me animo a recomendarles la de Paul Haggis “En el Valle de Elah”).
Además, en ese “riesgo” encontramos la experimentación, experimentación que no en pocos casos (y pensando especialmente en el cine) ha llevado a cosas novedosas realmente valiosas. Por ejemplo, uno de los primeros elementos usados en las películas fantásticas de principios de siglo XX fue el de hacer “desaparecer” a alguien.
Pongámosle que tenemos dos personajes. Uno tiene una varita mágica y, al tocar al otro este desaparece. George Melies descubrió tal cosa por error, cuando se trancó una cámara grabando una película, un actor salió de escena y se siguió filmando… Luego, al ir a editarse la secuencia se veía como el mismo “desaparecía” magicamente.
Pero en fin. No es esto lo único que podríamos decir de De Palma; pues nos encontramos ante un señor que sabe usar ciertos recursos y que en su primera etapa (con la película estamos en ella) hacen gala. Los mismos se refieren, por ejemplo a la sangre, a la partición del cuadro (que me encantó en una película anterior: “Hermanas”), etc.
Un señor que sabe manejar al espectador. A fin de cuentas (aunque en medios distintos) como también lo ha sabido hacer King (aunque a algunos les pese).
Pero bueno, mirando a la película podemos decir algunas cosas. Sissy Spacek realiza un protagónico que marcaría su vida y, fue ella quien tuvo que convencer a De Palma de que era la indicada ¡Y si lo será!
Los registros de actuación a los que su personaje llega son realmente impresionantes. Y es más, a ella le debemos algún momento que se ha catalogado como de los más impresionantes del cine de terror. Junto a ella estará su religiosa madre, intérpretada por Piper Laurie, quien creo que realmente logra sacarnos de las casillas (lo cual es muy bueno siendo el personaje cómo es). Miss Collins será intérpretada por una correcta Betty Bucley que andará interactuando con varios estudiantes. En el elenco también nos encontramos a un John Travolta que, casi el más rebelde de todos, está muy bien.
En fin. Podemos decir respecto a las actuaciones que ya en términos generales están muy bien y que además de esto nuestra protagonista se luce (yo creo que será inolvidable).
A su vez, nos encontramos con la (muy hitchcockiana) música de Pino Donaggio; que así como a un gato nos hará erizarnos a más no poder en alguna ocasión. Es más, De Palma hubiese vuelto a trabajar con Bernard Hermann (con quien había trabajado ya, quien a su vez había musicalizado, por ejemplo: “Psicosis”) pero este había muerto. ¿Podría ser que la música de ésta película funcione en parte como homenaje a él?
En la fotografía un Mario Tossi no se lucirá en un principio. O sea, viendo la película podemos pensar que todo parece de bastante bajo presupuesto (y para los paramétros temporo-espaciales tal cosa sería bastante cierta). Pero, el tema es el lucimiento que se da cuando éste es necesario. O sea, ya al principio podemos intuir que no estamos ante cualquier cosa; así, la “exgerada” y “maniquea” puesta de escena (y fotografía) en la casa de Carrie estarán, en realidad dando con el punto justo (digo, por el tono, por cómo funciona la película). Pero el momento de lucimiento y goce visual será el que nos encontraremos durante la escena de la graduación y esa escena donde nos quedan imágenes en la retina que pueden marcar tanto como algunas de “Alien”.
También me interesa mencionar que estamos a un mismo tiempo ante un guión “simple” pero hábil, que nos engancha con una historia que logra ser bastante seria, aunque tiene sus fugantes en lo que respecta al sentido del humor y a una humanidad que yo creo, de alguna forma, hace “más universal” al film. Esto sin quitar que en algún momento podemos llegar a preguntarnos si no estamos más que frente a una simple “High School Movie”. Y, dejenme decirles: No…
En fin, nos encontramos con una película que tuvo una planeación “al dedillo” y que al día de hoy no es sólo un gran ejemplo si no un film que ha influenciado bastante.
En esta ocasión yo también me siento menos “hábil” y, menos objetivo porque me ha pasado con la película una cosa que a fin de cuentas es bastante simple: Me ha encantado (y ese último susto me dejó, no sólo con las patas en el techo sino que también pensando bastante, jeje).
¡Se las recomiendo!
Pero sí afirmo que Brian de Palma no se queda en el “imitar mucho”. Lo digo pensando especialmente en su última película: “Redacted” donde se animaba a abordar la realidad de la Guerra de Irak de una forma original y que se presentaba como arriesgada. De hecho, de este riesgo nos habla su recudación en taquilla. Sin embargo, en la película podíamos encontrar un “compromiso” con el hacer y bastante originalidad para el panórama (la vi en un momento donde andaban pululando varias películas actuales, norteámericanas y con un perfil más bien crítico sobre el tema, de entre las cuales me animo a recomendarles la de Paul Haggis “En el Valle de Elah”).
Además, en ese “riesgo” encontramos la experimentación, experimentación que no en pocos casos (y pensando especialmente en el cine) ha llevado a cosas novedosas realmente valiosas. Por ejemplo, uno de los primeros elementos usados en las películas fantásticas de principios de siglo XX fue el de hacer “desaparecer” a alguien.
Pongámosle que tenemos dos personajes. Uno tiene una varita mágica y, al tocar al otro este desaparece. George Melies descubrió tal cosa por error, cuando se trancó una cámara grabando una película, un actor salió de escena y se siguió filmando… Luego, al ir a editarse la secuencia se veía como el mismo “desaparecía” magicamente.
Pero en fin. No es esto lo único que podríamos decir de De Palma; pues nos encontramos ante un señor que sabe usar ciertos recursos y que en su primera etapa (con la película estamos en ella) hacen gala. Los mismos se refieren, por ejemplo a la sangre, a la partición del cuadro (que me encantó en una película anterior: “Hermanas”), etc.
Un señor que sabe manejar al espectador. A fin de cuentas (aunque en medios distintos) como también lo ha sabido hacer King (aunque a algunos les pese).
Pero bueno, mirando a la película podemos decir algunas cosas. Sissy Spacek realiza un protagónico que marcaría su vida y, fue ella quien tuvo que convencer a De Palma de que era la indicada ¡Y si lo será!
Los registros de actuación a los que su personaje llega son realmente impresionantes. Y es más, a ella le debemos algún momento que se ha catalogado como de los más impresionantes del cine de terror. Junto a ella estará su religiosa madre, intérpretada por Piper Laurie, quien creo que realmente logra sacarnos de las casillas (lo cual es muy bueno siendo el personaje cómo es). Miss Collins será intérpretada por una correcta Betty Bucley que andará interactuando con varios estudiantes. En el elenco también nos encontramos a un John Travolta que, casi el más rebelde de todos, está muy bien.
En fin. Podemos decir respecto a las actuaciones que ya en términos generales están muy bien y que además de esto nuestra protagonista se luce (yo creo que será inolvidable).
A su vez, nos encontramos con la (muy hitchcockiana) música de Pino Donaggio; que así como a un gato nos hará erizarnos a más no poder en alguna ocasión. Es más, De Palma hubiese vuelto a trabajar con Bernard Hermann (con quien había trabajado ya, quien a su vez había musicalizado, por ejemplo: “Psicosis”) pero este había muerto. ¿Podría ser que la música de ésta película funcione en parte como homenaje a él?
En la fotografía un Mario Tossi no se lucirá en un principio. O sea, viendo la película podemos pensar que todo parece de bastante bajo presupuesto (y para los paramétros temporo-espaciales tal cosa sería bastante cierta). Pero, el tema es el lucimiento que se da cuando éste es necesario. O sea, ya al principio podemos intuir que no estamos ante cualquier cosa; así, la “exgerada” y “maniquea” puesta de escena (y fotografía) en la casa de Carrie estarán, en realidad dando con el punto justo (digo, por el tono, por cómo funciona la película). Pero el momento de lucimiento y goce visual será el que nos encontraremos durante la escena de la graduación y esa escena donde nos quedan imágenes en la retina que pueden marcar tanto como algunas de “Alien”.
También me interesa mencionar que estamos a un mismo tiempo ante un guión “simple” pero hábil, que nos engancha con una historia que logra ser bastante seria, aunque tiene sus fugantes en lo que respecta al sentido del humor y a una humanidad que yo creo, de alguna forma, hace “más universal” al film. Esto sin quitar que en algún momento podemos llegar a preguntarnos si no estamos más que frente a una simple “High School Movie”. Y, dejenme decirles: No…
En fin, nos encontramos con una película que tuvo una planeación “al dedillo” y que al día de hoy no es sólo un gran ejemplo si no un film que ha influenciado bastante.
En esta ocasión yo también me siento menos “hábil” y, menos objetivo porque me ha pasado con la película una cosa que a fin de cuentas es bastante simple: Me ha encantado (y ese último susto me dejó, no sólo con las patas en el techo sino que también pensando bastante, jeje).
¡Se las recomiendo!


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