La pregunta más suave que se me ocurre uno se hace al ver ésta película es, más o menos, la siguiente: “¿Qué carajo es esto?”
Y bien. No es que me proponga responder a tal pregunta, pues después de encontrarme con cierta información puedo seguir preguntándomela. Pero, en fin, voy a proceder a “contextualizar” un poco y a dar mi humilde opinión.
John Waters nació en 1946 en Baltimore. Parece que Baltimore es un lugar aburridísimo donde nunca pasa(ba) nada. Pero de allí saldrían tanto él como los Dreamlanders (amigos y gente que participaba en las producciones de los que serían sus extraños films).
Declaradamente homosexual este señor empezaría a realizar un cine al cual se denominaría “trash”. Término que creo se condice más con lo que podemos entender en relación a la basura que a lo que podemos asociar en términos musicales (aunque inevitablemente entre uno y otro encontraremos elementos comunes).
En ésta película tenemos como protagonista a Divine. Divine, que era una Drag Queen. Término que parece venir de los hombres que para actuar se debían vestir de mujeres (por ejemplo, en los tiempos de Shakespeare; esto se puede apreciar en “Shakespeare Apasionado”). En fin, que una Drag Queen sería un tipo vestido de mujer, pero, en general más que como travestí para llamar la atención, en una “demostración” más propia del espectáculo que de la realidad de la persona en sí.
Lo gracioso de éste/a actriz/tor estaría dado también en su obesidad y en su enorme y voluminoso físico.
Pero bueno, estamos hablando de una película que tiene su trama principal en la lucha por el título (no es que haya uno como en el box) por ser el/la “Más Guarra del Mundo”. Y por guarra podemos entender cosas como o referentes a “grasa”, “grotesco”, “outsider”, “de mal gusto”, etc.
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Yo no podía creer que la película “Cry Baby”, protagonizada por Johnny Depp fuera una creación de John Waters. Pues, algo extraña, no tiene nada que ver (en lo chocante, asqueroso, sin sentido) de la trama.
En ésta película nos encontramos con Divine, que vive en un remolque junto a su madre (hay que verla, no creo que pueda dar cuenta de lo que tal personaje es con palabras), ávida en forma constante por los huevos (se hace una mención a “Humpty Dumpty” en la película, que no se refiere a “Alicia en el País de las Maravillas” sino al cántico clásico inglés que Lewis Carrol tomó para construir un personaje… en realidad en “Alicia a Través del Espejo”), con su hijo (un peludo que es descrito más o menos de la siguiente forma “Está pensando todo el tiempo en extrañas ideas sexuales” y al cual después veremos con una chica y ¡alguna gallina!) y Cotton (la voyeurista del grupo).
Por otro lado tendremos a una pareja, de pelo azul y rojo que se propondrá arrebatar el susodicho título de más guarrez. Y, en principio, tendrían con qué. Atención a lo siguiente: No sólo guardan jóvenes chicas en su sótano que su criado deberá dejar embarazadas. Sino que cuando el bebé nace se lo venden a parejas de lesbianas. A su vez, hacen algún dinero con las ventas de drogas en las puertas de escuelas y, el señor esposo (porque es una pareja heterosexual, lo cual podría ser algo bastante particular en éste “universo” en el cual nos hemos adentrado) sale a corretear y a asustar chicas mostrándoles su miembro (en general, parece ser que con algún tipo de hortaliza atada al mismo, como ser una zanahoria).
Y hay más, hay bastante más.
Pero, en fin. Estamos ante una película totalmente contracultural, “trash” y/o posiblemente “la más guarra” de la historia. A mí me ha hecho pensar en La Troma (siendo la única película que vi de esta productora “The Toxic Avenger”). La verdad es que yo, me alegro de haber visto éste tipo de películas, me alegro de haberme enterado de que existen; pero no tengo interés ninguno en seguir viendo cosas del estilo.
Ésta película, creo, va más allá de todo adjetivo “habitual” de buena o mala; ya que, desde su misma propuesta, busca romper con “la moral”, “el pudor” y “las buenas costumbres”. A su vez, proponiéndoselo o no, estaría rompiendo todo criterio que pudiera servirnos de “eje” en lo que a obra cinematográfica implica. Yo creo que un adjetivo que le calzaría sería “única”.
¿Verla o no? Allá ustedes.
En ésta película nos encontramos con Divine, que vive en un remolque junto a su madre (hay que verla, no creo que pueda dar cuenta de lo que tal personaje es con palabras), ávida en forma constante por los huevos (se hace una mención a “Humpty Dumpty” en la película, que no se refiere a “Alicia en el País de las Maravillas” sino al cántico clásico inglés que Lewis Carrol tomó para construir un personaje… en realidad en “Alicia a Través del Espejo”), con su hijo (un peludo que es descrito más o menos de la siguiente forma “Está pensando todo el tiempo en extrañas ideas sexuales” y al cual después veremos con una chica y ¡alguna gallina!) y Cotton (la voyeurista del grupo).
Por otro lado tendremos a una pareja, de pelo azul y rojo que se propondrá arrebatar el susodicho título de más guarrez. Y, en principio, tendrían con qué. Atención a lo siguiente: No sólo guardan jóvenes chicas en su sótano que su criado deberá dejar embarazadas. Sino que cuando el bebé nace se lo venden a parejas de lesbianas. A su vez, hacen algún dinero con las ventas de drogas en las puertas de escuelas y, el señor esposo (porque es una pareja heterosexual, lo cual podría ser algo bastante particular en éste “universo” en el cual nos hemos adentrado) sale a corretear y a asustar chicas mostrándoles su miembro (en general, parece ser que con algún tipo de hortaliza atada al mismo, como ser una zanahoria).
Y hay más, hay bastante más.
Pero, en fin. Estamos ante una película totalmente contracultural, “trash” y/o posiblemente “la más guarra” de la historia. A mí me ha hecho pensar en La Troma (siendo la única película que vi de esta productora “The Toxic Avenger”). La verdad es que yo, me alegro de haber visto éste tipo de películas, me alegro de haberme enterado de que existen; pero no tengo interés ninguno en seguir viendo cosas del estilo.
Ésta película, creo, va más allá de todo adjetivo “habitual” de buena o mala; ya que, desde su misma propuesta, busca romper con “la moral”, “el pudor” y “las buenas costumbres”. A su vez, proponiéndoselo o no, estaría rompiendo todo criterio que pudiera servirnos de “eje” en lo que a obra cinematográfica implica. Yo creo que un adjetivo que le calzaría sería “única”.
¿Verla o no? Allá ustedes.


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