“Paprika” de Satoshi Kon

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Ja! Yo había empezado a ver ésta película sin tener ningún tipo de referencia previa sobre la misma. ¿Y con qué me encuentro? Primero: es un anime. Segundo: Se usan recursos que no sé si llamar, precisamente 3D; pero que se acercan. Tercero: Ese cambio constante y el tipo de dibujos me remiten directamente a otra película: Perfect Blue.
Y habiéndola visto empiezo a buscar información sobre la misma (costumbre que tengo incluso sin escribir sobre películas y, que por cierto, considero “muy sana” y recomendable). ¿Y con qué me encuentro?
¡Es de Satoshi Kon!
(En este momento me puedo imaginar a varios lectores hipotéticos preguntándose “¿Y?”). Y es que resulta que este señor es, a su vez, director de “Perfect Blue” (la cual fue su opera prima).
Y es que este señor ha realizado (con ésta) cuatro películas: La ya mencionada, Millenium Actress, Tokio Godfathers (que traducida literalmente sería “Padrinos de Tokio” [de la cual veremos un cartel en ésta película, dentro del sueño del detective]) y “Paprika”. A su vez, también ha dirigido una serie: Paranoia Agent (no confundir con “Death Note).
¡Y claro! Como quien no quiere la cosa vengo viendo la mayoría de la filmografía de este señor.

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Empecemos entonces. Sobre Satoshi Kon podemos decir que es uno de los directores de cine (y más concretamente: de anime) que ya se salen (y sobresalen) dentro de un panorama internacional que mira demasiado seguido al oriente con una sequedad de paladar en lo que refiere a “nuevas formas de expresión”. Así es que entre Miyazaki (y Ghibli) o Mamoru Oshii, nos encontramos con otro director que podríamos ver dentro de la mismaola” (seguramente dentro “de la misma” desde aquí, pues, hay bastantes diferencias entre cada una de sus obras y, el panorama es por aquellas tierras, posiblemente, bastísimo en comparación con lo que por estos lares se puede apreciar).
Tengo que decir que, en comparación a los otros dos directores mencionados (por cierto: que podrían ser vistos como “Monstruos” [y, en un sentido positivo]) Satoshi Kon se presentaría como un director “menor”.
Sus películas tienen una tendencia al juego, a la confusión entre lo que significaría realidad y ficción, sueño y vigilia, jugando a su vez con el cine dentro del cine. Por ejemplo: La primera imagen de “Perfect Blue” está constituida por unos Power Rangers (o sea, no se llaman así; pero la referencia es inequívoca).
También diré que “Perfect Blue” es una gran película. Completa e intrincada uno llegaa no saber bienque está viendo (y miren que llegar a tal nivel no es nada fácil). Con un guión “no perfecto” (“perfecto” podría ser sí uno de Miyazaki) el mismo llega a ser muy bueno. Además nos encontramos con alguien que, plantea críticas pesadas en lo que respecta al mundo y, en especial (esto se nota de forma patente) en lo que refiere a su propia sociedad: Japón.
Sin embargo, es uno de esos señores que logra hacer películas plausibles de acceder a un público mayor, puesto que no es su cineintelectualode pensar”; sino que logra ser muy entretenido. Podríamos decir, en realidad que no es ninguno de éstos dos “solamente”, puesto que en realidad tiene de ambos. O sea, se pueden hacer lecturas muy interesantes al enfrentarse a las películas de este señor, así como pueden ser abordadas como “películas para pasar el rato”.
Eso sí, las temáticas tratadas son más bienadultasy ninguna de las películas que ha hecho hasta ahora (excepto tal vez “Tokio Godfathers”) es para un público infantil. Por si alguien se encuentra dudando… Hace tiempo ya que “los dibujitos” dejaron de ser exclusivamente “para niños” y, seguramente, aún más el anime.

O sea, hablamos de un director talentoso, que “mezcla mundos”, que tiene una potencia visual muy grande pero que, al menos hasta ahora y en lo que yo he visto, no ha sabido hilvanar nunca con maestríael contar una historia en imágenes”.
Por otro lado (pues no lo dije) “Millenium Actress” trata sobre una entrevista a una veterana actriz, en la cual abordamos la vida de la misma desde las ficciones donde “periodísticamente la iremos acompañando. A pesar de que no es una película “con gran ritmo” es tierna, linda e interesante (no aburrida) y es muy interesante el trabajo que se hace sobre los recuerdos y el recordar.

La película que nos ocupa se parece (incluso mucho en lo que refiere a los dibujos) a “Perfect Blue”. Sobre la misma tengo que decir que, visualmente, si no es perfecta, anda cerca. El diseño de personajes es muy bueno, y es una de las pocas películas (al menos en mucho tiempo, por lo que he visto) que tiene un personaje importante que es obeso (éstas cosas si, constituyen genialidades que éste director parece abordar). Gran parte del conflicto y la temática surge aquí porque se ha inventado una maquinita llamada “DC Mini”.
El DC Mini no tiene nada que ver con un I-pod ni ningún aparato similar. Se trata de una máquina, que aún se está desarrollando y recién se ha empezado a probar, que permitiría el trabajar con los sueños. ¡Claro! Todo esto desde una especie de clínica psiquiátrica hipertecnologizada que busca abordar el tratamiento de pacientes psicóticos (y no psicóticos ¿por qué no?) a través del abordaje de y en sus sueños.

En realidad podemos ver bastante de este argumento en “The Cell (“La Celda” o “La Célula”, según) de Tarsem Singh. Donde Jennifer Lopez hacía de psiquiatra que, al menos en un principio,  estaba tratando de abordar la mente de un niño autista. ¡Claro! También estaba en período de prueba el tema y se encuentran con que es necesario averiguar donde un asesino psicópata metió a una víctima que aún es posible salvar. Y para eso la psiquiatra de hermosas piernas se verá entrando en la confusa (y peligrosa) mente del “asesino”. Muy buena ésta película.

“Paprika” será el alter ego, “la personalidad onírica” de la inteligente y fría psiquiatra que está desarrollando el estudio de la maquinita ésta. Pero claro, ¡algo no estará saliendo del todo bien! Y allí empezaran los problemas.

Sobre la película decir que, si bien no es una obra maestra (y podemos ver en la misma diversas fuentes y una sobreabundancia de referencias, como es costumbre en el cine de su director) es una película bien interesante, visualmente “novedosa” (al menos en varios sentidos; yo, en realidad con lo del desfile, me sentí volviendo a ver Pompoko” o “La Guerra de los Mapaches” de Isao Takahata) y que vale la pena ver. No es una obra maestra, pero entre la música de Sujumi Hirasawa, la adaptación de la novela de 1993 de Yasutaka Tsutsui (uno de los escritores más importantes de su país) y al estar frente a un film de extraña ciencia ficción puede ser una opción tentadora. El guión no es lo más “prolijo” del mundo, pero se deja ver y seguir.
En fin, la recomendaría moderadamente.

Aquí va el trailer:

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